martes, 8 de diciembre de 2015

¡S.O.S! Mi hijo ha comido arnidol ¿Qué hago?

El día empieza así:  "Neneeee, ¡no corras!" ¡Puuuuummm!. "Uaaaaaaa" Le echo un poco de arnidol y lo cojo en brazos para intentar calmarlo. Sin querer dejo que me coja el arnidol y que juegue con el. Está tapado y lo tengo en brazos, ¿Qué va a pasar? NUNCA TE FÍES. Los niños son niños y por lo tanto impredecibles. Más vale prevenir que curar, y mucho más con medicamentos. Si quieres saber qué es Arnidol, pincha aquí.


Arnidol para los golpes, ¿qué pasa si se lo come? by sexy and mum



Tenía la cita de vacunación de un año a las 10.15, estaba recogiendo las últimas cosas y necesitaba subir para coger unas prendas de ropa. En eso que necesito las dos manos, lo dejo en el suelo un segundo, me giro a coger la ropa, y a la que me doy cuenta tiene medio bote de arnidol repartido por la cara, manos, camiseta, suelo... ¡OMG! ¿Se lo habrá comido? ¿Qué le puede pasar? ¿Cuanto ha podido comer? ¿Y la tapa? 


3, 2, 1  La carrera empieza ¡YA!

Suelto todo lo que tengo en las manos, lo cojo y me bajo corriendo. Mi compañera me ayuda a meterlo en el carro y mientras me pongo a buscar las llaves. Malditas asquerosas llaves que siempre desaparecen cuando más las necesito. No he dormido en toda la noche porque el peque no podía respirar y no había manera de que durmiera tranquilo en la cama, así que entre el cansancio, el agobio y sofoco repentino, no puedo pensar con claridad, y lo único que recuerdo de las llaves es haberlas cogido de abajo para no perderlas. 

Al final las encuentro y me voy corriendo, literalmente, al hospital. No se qué componentes tiene el arnidol y si es muy peligroso que ingiera o no, pero no me voy a detener en buscar el prospecto y/o por internet, porque solo pienso que mientras lo busco se me puede quedar en el sitio. Dios mio, solo de pensarlo se me viene el mundo encima. Corro y lloro. Lloro y corro más todavía. Solo quiero llegar. Cabe decir que tengo el hospital a menos de 10 minutos andando así que corriendo tardo unos 5.

Giro la esquina, y donde se supone que tendría que ver el edificio de URGENCIAS, me veo un montón de ambulancias, vallas y los carteles indicando urgencias tachados. Pregunto a los que hay por ahí y me dicen que está dentro del edificio (urgencias está en obras). Solo de pensar que siempre que voy por ese pasillo me pierdo me pongo peor.  Una vez dentro vuelvo a preguntar. Por suerte una enfermera, viendo mi cara de preocupación y de "por mucho que me digas estoy tan ofuscada que no voy a saber llegar" decide correr conmigo y llevarme a recepción de urgencias para niños.

Llego y me atienden inmediatamente. Les doy el bote de arnidol y mientras están mirando al peque buscan el prospecto. Mi pichurrín está más feliz que una perdiz, le encanta que corra con el carro, y nada más llegar lo he sacado, ¿qué más puede pedir? Se pone a jugar con todo, lo cual es signo de que está bien, pero yo no dejo de pensar en que si no le ha hecho efecto todavía.

Viene una segunda enfermera y nos dice que no nos preocupemos, que no es altamente ofensivo. Entonces, empiezo a respirar. Cuento una y otra vez la historia de cómo ha pasado todo. Se supone que está bien así que me dejan en la sala de espera para que lo mire la doctora, por si acaso. Pero en principio, está hecho de plantas y no es altamente tóxico. Además suponemos que tiene un sabor y textura desagradable, por lo que creemos que tenía tanto por la cara, manos, camiseta y suelo por ese motivo.

La doctora le hizo un reconocimiento exhaustivo (de los mejores que le han hecho hasta el momento) y nos mandó para casa. El peque está bien, sí, pero el susto que me llevé no me lo quita nadie. Me pongo mala solo de pensar lo que podría haberle pasado de ser cualquier otra cosa. Y no dejo de repetirme lo estúpida que fui al dejarle cogerme el bote. ¿Por qué? ¿Porque como estaba llorando y el bote estaba tapado no iba a pasar nada? Eso no es más que una excusa. Me pasó por consentirle. Suelo ser estricta en general, pero en ese momento fui débil, y esa debilidad podría haberme jugado malas pasadas. 

Un bote de arnidol NO es un juguete. Si me lo quiere coger, por mucho que esté llorando le tengo que decir que no. Darle un juguete, no el arnidol. Pensándolo en frío sigo sin entender por qué leches le tuve que dar el arnidol, cuando nunca jamás le dejo cosas que no son juguetes. Quizás porque pasé toda la noche en vela, estaba cansada... Si, o quizás es la excusa que me doy a mi misma para darle una explicación a lo que podría haber sido la mayor estupidez de mi vida. 

Irina, Sexy and Mum.

Fotos: Arnidol.com

10 comentarios:

  1. Ay pobre, me imagino el susto... es horrible, piensas en lo peor siempre, pfff!! Me alegro que no fuese nada. El mío me ha dado cada susto de estos que tengo un máster ya, qué horror, pero se aprende, de todo se aprende!! Pueden con todo, por mucho que lo escondas, es impresionante, y abrir cosas también, jajaja, me río porque sino...
    Me encanta tu blog, no lo cierres jamás porfa, nos viene muy bien a todas :)
    Un abrazo!!
    Blanca.

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    1. ahora mismo el peque está trasteando con la silla de madera que acaba de tirar. Como le he reñido y ahora me toca ignorarlo un poco para q sepa q está mal... ahí está, renegando y diciendo mamamamama, jajaja. Muchas gracias por los ánimos blanca. Últimamente no me da mucho tiempo a tenerlo lo actualizado que me gustaría, pero se hace lo que se puede. Besos guapísima!

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  2. ¡Vaya susto! Me alegro mucho de que fuese solo un susto. No seas tan dura contigo misma, aprende de la experiencia y listo. Todos en un momento u otro nos equivocamos y bajamos la guardia, ellos son los que nos hacen aprender y que cometamos menos errores. A ser padres también se aprende. ¡Un besito muy fuerte para los dos!

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    1. ¡Ya te digo que se aprende! jajaja. Yo que no tenía ni idea de niños, que para mi era un planeta extraterrestreeee, jajajajaja. Un segundo sagra, un segundo y pasó todo. Iba corriendo con el carro por la calle y seguro que si me viera ahora me partiría de risa de ver mi cara, jajaja, pero en el momento... Se pasa muy mal, la verdad. Por cierto, te quedaste dentro de los 100 finalistas en los premios bitácora! ;) Congrats!

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  3. Menos mal que fue sólo un susto, los peques tienen la manía de querer aquellas cosas que son prohibidas. Y como bien dices, la próxima vez le dejas un juguete, pero no te fustigues, por suerte no le paso nada y tuvo un reconocimiento médico ideal. Besos

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    1. Siii, Además, lo que más hacen es a lo que les dices NO. jajaja. No tiene ningún interés aquello a lo que les dices que sí... jajaj. En fin, todos hemos sido niños, y lo que hay que hacer es intentar educarlos lo mejor posible. ;) Besos!!!

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  4. Ay pobre, que disgusto más tonto te llevaste! :( No conozco el arnidol ni sus componentes pero la verdad es que jo, pensar que le podía haber pasado algo simplemente por jugar con el medicamento.. pero son niños, no entienden de razones :(
    Un beso y me alegro de que esté bien y al menos haya disfrutado de la carrera en cochecito jajajaj :)

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    1. Ya te digo... Haré un post explicando q es y en q consiste, xd

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  5. Hola guapa, me imagino tu disgusto al leer tu post yo me hubiera vuelto loca como tu corriendo por la calle llorando. Tienes toda la razón en que a los niños muchas veces no hay que consentirles y ser dura por su bien pero a veces es difícil, nos descuidamos porque estamos pensando en mil cosas a la vez y es normal,eso nos pasa a todas. Un beso.

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    1. Un segundo! Un segundo y te cambia la vida! Es muy fuerte!!

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